reconoce sus orígenes

la casa blanca (white house) celebra así este hecho

EE.UU. legalizó el matrImonio entre personas del mismo sexo

Ahora

«Pertenezco a una generación que quiso cambiar el mundo, fui aplastado, derrotado, pulverizado, pero sigo soñando que vale la pena luchar para que la gente pueda vivir un poco mejor y con un mayor sentido de igualdad».

José 'Pepe' Mujica.

Publicado: 2015-06-26

No es necesario ser homosexual para estar a favor de las minorías, de la igualdad, de lo que uno cree correcto: Hoy, el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró inconstitucional toda ley que prohibe este tipo de unión. Así, las personas del mismo sexo podrán contraer matrimonio, tan igual como cualquier heterosexual, en todos los estados de ese país.

Revisemos algo de la historia de Estados Unidos al respecto: En 1863 el presidente Lincoln, tras una larga Guerra Civil, declara la abolición de la ‪‎esclavitud‬ —nosotros en 1854—; en 1920, tras años largos años de solicitud, fue aprobado el el ‪voto‬ de la mujer —nosotros en 1955—; en 1973 se declaró que el ‪‎aborto‬, en todos los casos, es una práctica legal —nosotros seguimos divagando, cortesía del finísimo intelecto de la mayoria de nuestros congresistas—; ahora, 2015, el matrimonio para personas del mismo sexo es legal —¿y nuestro país, cuándo?

Copio íntegro, y en español, el fallo:

«Ninguna unión es más profunda que el matrimonio, ya que encarna los más altos ideales de amor, fidelidad, dedicación, sacrificio y familia. En la formación de una unión matrimonial, dos personas se convierten en algo más grande de lo que eran. Como algunos de los demandantes de estos casos han demostrado, el matrimonio representa un amor que puede incluso perdurar más allá de la muerte. Sería malinterpretar a estos hombres y mujeres afirmar que faltan el respeto a la idea del matrimonio. Su demanda se produce porque la respetan, la respetan tan profundamente que tratan de poder llevarla a cabo ellos mismos. Su esperanza es no estar condenados a vivir en soledad, excluidos de una de las instituciones más antiguas de la civilización. Piden igual dignidad a los ojos de la ley. La Constitución les otorga ese derecho».

Por último, debo decir, nadie es ciudadano de segunda clase, nadie merece ser tratado distinto frente a la ley, ya sea por la ámplia capacidad de su cuenta bancaria o por su gran crucifijo colgado del cuello o por una piel más oscura que la otra o porque su idioma le suena mejor o porque decida amar a una persona de su mismo sexo, etc. Igualdad, es el término que, tímidamente, se asoma en el alba de nuestro desarrollo, y, estoy convencido, de que la educación es un buen punto de partida para ver a esa palabra cada vez más a mediodía. ¡Eduquémonos, pues!


Escrito por

Ivan Larico

Asesor empresarial. Librepensador.


Publicado en

Política

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